Restaurante La Cañada

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Cocido Madrileño_La Cañada

La Cañada, un cocido con solera

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Nuestro célebre plato madrileño se sirve en pucheros de barro y en dos vuelcos

Con la llegada del frío, volvemos a llenar la cocina con los pucheros de barro tradicionales, servidos en raciones individuales, cumpliendo así con una demanda creciente por parte de nuestros clientes.
Situados en la localidad madrileña de Boadilla del Monte, a pocos minutos de la capital, se calcula que en lo que viene a ser un año normal, elaboramos más de 10.000 unidades de nuestro célebre cocido madrileño.

No es casualidad que en cocina reservemos un espacio para la elaboración de este plato estrella, que preparamos cada mañana a fuego lento, sobre brasas de carbón de encinas, cumpliendo así con lo que es tradición en nuestra familia.
Como es costumbre desde hace generaciones, el típico plato madrileño lo elaboramos mediante una selección esmerada de ingredientes y se presenta en dos vuelcos.

UN BUEN COCIDO CASTIZO
El disfrute del auténtico cocido madrileño en La Cañada viene marcado por dos vuelcos. El primero es la sopa. Servimos los fideos en un plato, junto con un puchero de barro que contiene el caldo con los ingredientes del segundo vuelco.
Una vez que el comensal ha degustado el primero, le servimos en el plato los garbanzos, la patata, el chorizo, el morcillo, la gallina, el tocino y el hueso de jamón, hasta ese momento atemperados en el propio puchero. Todo ello acompañado de una guarnición de tomate triturado y sazonado con comino, además de las piparras, la cebolleta y el repollo rehogado. Un manjar para los paladares más exigentes.
Con más de cincuenta años sirviendo cocina española, La Cañada seduce por su ambiente al estilo tabernario, repleto de historia. Nos enhorgullece que nuestro restaurante se considere como uno de los principales referentes de la gastronomía castiza, siendo fiel a las recetas tradicionales de una manera honesta y transparente y con la única pretensión de ser fiel a los sabores de siempre.

SABER MÁS…
El restaurante dispone de una extensa barra que desemboca en una sala principal muy luminosa, con vistas a la Sierra de Madrid. Cuenta con varios salones privados, decorados en colores neutros y materiales nobles. Todo ello le aporta un toque acogedor y clásico, que logra que nos sintamos como en casa.
En días soleados se puede disfrutar de una terraza y de un jardín amplios, en plena naturaleza, lo que nos ofrece diversos beneficios para los sentidos.
Nuestra oferta gastronómica es muy variada; entre los entrantes destacan la ensaladilla wamba, las croquetas de cocido o las alcachofas en flor. En la carta destacan las especialidades cárnicas, como el estofado de rabo de toro, el cochinillo asado, el chuletón de vaca vieja o el cachopo asturiano, con jamón Ibérico y queso Manchego. Quienes prefieren los platos de pescado pueden escoger entre el atún con cebolla, el tartar de atún sobre cama de aguacate, el bacalao con tomate o la merluza cocinada al gusto.
Al llegar el final del almuerzo, os sugerimos los postres caseros, como la deliciosa tarta de queso, el broche de oro perfecto de una comida elaborada para dar lo mejor, mediante un servicio excelente, basado en la experiencia y el buen hacer.